No tener redes sociales

redes sociales fracasadas

La mayoría de las redes sociales con más de 100 millones de usuarios tienen su origen en Estados Unidos, pero servicios como las redes sociales chinas WeChat, QQ o la aplicación para compartir vídeos Douyin también han conseguido un gran atractivo en sus respectivas regiones gracias al contexto y los contenidos locales. La popularidad de Douyin ha llevado a la plataforma a lanzar una versión internacional de su red: una pequeña aplicación llamada TikTok.
Las principales redes sociales suelen estar disponibles en varios idiomas y permiten a los usuarios conectarse con amigos o personas más allá de las fronteras geográficas, políticas o económicas. Se calcula que en 2022 las redes sociales alcanzarán los 3.960 millones de usuarios y se espera que estas cifras sigan creciendo a medida que el uso de los dispositivos móviles y las redes sociales móviles ganen cada vez más adeptos en mercados anteriormente desatendidos.
*Las plataformas no han publicado cifras actualizadas de usuarios en los últimos 12 meses, por lo que las cifras pueden estar desfasadas y ser menos fiables.

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La fragmentación era la clave. Podías ser activo en varios foros y no tenías que mencionar tus otras pasiones. Con el tiempo, veías que los mismos nombres aparecían una y otra vez en tu foro favorito. Creabas tus propios chistes, descubrías cosas juntos, reías, llorabas y sentías algo.
Cuando era adolescente, participaba activamente en varios foros. Recuerdo haber publicado miles de mensajes al año y haber conocido a gente nueva. Era como pasar el rato con un grupo de amigos acogedor porque compartías las mismas pasiones.
No eran sólo falsas relaciones por Internet. Me encontré “IRL” con compañeros de Internet en bastantes ocasiones. Recuerdo que un día, navegando por la lista de hilos, me enteré del fallecimiento de alguien. Su pareja publicó un breve mensaje porque el foro significaba mucho para esa persona.
Antes estaba bien dejar atrás a los amigos. Solía estar bien olvidarse de la gente. Pero el hecho de poder estar en contacto con las redes sociales ha hecho que esas cosas sean socialmente inaceptables.

myspace

Se dice que Evan Spiegel, Bobby Murphy y Reggie Brown, cofundadores de Snapchat, hicieron hasta 31 intentos en sus años en Stanford antes de lanzar la empresa, empezando por un primer diseño llamado Picaboo, que se les ocurrió cuando vieron a un compañero de clase arrepentirse de enviar una foto. No voy a especular sobre el contenido de la foto ni sobre los motivos por los que el remitente se arrepentía de sus actos, pero podría decirse que es uno de los pocos casos en los que uno se alegraría de que un objeto se perdiera. Para no quedarse atrás, y después de que su oferta de adquisición de 3.000 millones de dólares fuera rechazada, Mark Zuckerberg decidió simplemente copiar a Snapchat, intentándolo repetidamente hasta que finalmente lo consiguió con Instagram Stories.
El resultado ya no es solo el patético reflejo de una total falta de ideas, sino la desagradable sensación de no saber en qué aplicación o red social estás. Una obsesión por un formato, el de los contenidos que desaparecen al cabo de cierto tiempo. ¿Cuál es la ventaja de publicar algo que desaparece a las pocas horas? Por alguna razón, todo el mundo se ha obsesionado con esa fugacidad, con esa banalidad, con esa estética de una música de fondo, de unas notas sobre una foto, de unos movimientos coreografiados o de unos bucles de vídeo. No sé cuánto durará este género efímero; lo único que puedo decir es que ojalá nunca hubiera empezado: No le vi ningún valor entonces, y sigo sin verlo, por muchos clones que se sigan generando. Algunos pueden ser más bonitos, más divertidos o más imaginativos, pero siguen pareciéndome una completa pérdida de tiempo. Sigo sin entender el valor de que algo en lo que has invertido tiempo en crear desaparezca tan rápidamente.

bebo

Conocer el alcance de cada una de estas plataformas en la comunidad online global es fundamental para la estrategia de marketing en redes sociales de tu empresa. También lo es comprender otros matices relacionados con el crecimiento de la plataforma.
Es cierto que una plataforma de medios sociales en particular puede “sentirse bien” para su marca, pero le recomendamos que tenga en cuenta un montón de otras variables antes de dar el salto. Entre ellas, la “popularidad relativa” y el “crecimiento” son dos de los factores más importantes.
La métrica que utilizamos para determinar el tamaño de una red social es el “número de usuarios activos”, es decir, la cantidad total de usuarios únicos registrados actualmente en la plataforma. Es una métrica que se utiliza en toda la industria tecnológica como indicador clave de popularidad, compromiso y crecimiento.
Lanzada en 2005, la plataforma de intercambio de vídeos pretendía ser inicialmente un servicio de citas, con los fundadores publicando anuncios en Craigslist para atraer a las mujeres a publicar vídeos de sí mismas hablando de sus parejas ideales.
La falta de respuesta (bastante comprensible) hizo que el sitio se abriera a todo tipo de vídeos, una decisión que acabaría haciendo multimillonarios a Steve Chen, Chad Hurley y Jawed Karim.