Internet en los años 90

Internet en los años 90

Cuándo se inventó internet para uso público

El espectacular crecimiento de la red continúa con el levantamiento por parte de la NSF de cualquier restricción al uso comercial. Se forman intercambios con proveedores populares como UUNET y PSInet. El Congreso aprueba la Ley Gore para crear la Red Nacional de Investigación y Educación, o iniciativa NREN. En otro signo de popularidad, la privacidad se convierte en un “problema”, con soluciones propuestas como PGP (Pretty Good Privacy).La red troncal NSFNET se actualiza a T3, o 44 Mbps. El tráfico total supera el billón de bytes, es decir, 10.000 millones de paquetes al mes. Más de 100 países están ahora conectados con más de 600.000 hosts y casi 5.000 redes separadas. Los WAIS y los Gophers ayudan a afrontar el reto de buscar información en toda esta infraestructura de ordenadores en expansión.

Internet en los años 90 frente a la actualidad

Internet se ha convertido en una parte vital del mundo moderno, inseparable de la vida y las rutinas diarias. Sin embargo, no siempre fue así; la historia de Internet comenzó en algún lugar. Desde las simples redes informáticas hasta la interconectividad global y las comunicaciones inalámbricas instantáneas, la rápida y espectacular evolución de internet puede ayudar a entender la naturaleza cambiante de la tecnología y las comunicaciones.
Internet tal y como la conocemos no existe hasta mucho más tarde, pero la historia de Internet comienza en los años 60. En 1962, el informático del MIT J.C.R. Licklider tiene la idea de crear una red informática mundial. Más tarde comparte su idea con sus colegas de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA) del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Los trabajos de Leonard Kleinrock, Thomas Merrill y Lawrence G. Roberts sobre la teoría de la conmutación de paquetes abren el camino a la primera red informática de área amplia del mundo. Roberts publica más tarde un plan para la ARPANET, una red informática financiada por ARPA que se hace realidad en 1969. En los años siguientes, ARPANET crece.

Acceso telefónico a internet

La historia de Internet tiene su origen en los esfuerzos por construir e interconectar redes informáticas que surgieron de la investigación y el desarrollo en Estados Unidos y que supusieron una colaboración internacional, especialmente con investigadores del Reino Unido y Francia[1][2][3][4].
La informática fue una disciplina emergente a finales de los años 50 que empezó a considerar el tiempo compartido entre usuarios de ordenadores y, más tarde, la posibilidad de conseguirlo en redes de área amplia. Independientemente, Paul Baran propuso una red distribuida basada en datos en bloques de mensajes a principios de los años 60 y Donald Davies concibió la conmutación de paquetes en 1965 en el National Physical Laboratory (NPL) y propuso la construcción de una red comercial nacional de datos en el Reino Unido.[5][6] La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA) del Departamento de Defensa de EE.UU. concedió contratos en 1969 para el desarrollo del proyecto ARPANET, dirigido por Robert Taylor y gestionado por Lawrence Roberts. ARPANET adoptó la tecnología de conmutación de paquetes propuesta por Davies y Baran,[7] respaldada por los trabajos matemáticos realizados a principios de los años 70 por Leonard Kleinrock en la UCLA. La red fue construida por Bolt, Beranek y Newman[8].

Abonado digital asimétrico…

Los años 90 se recordarán siempre como la década en la que el mundo se conectó a Internet. En los primeros años de la década, Internet crecía sin cesar, aunque pocas personas tenían acceso a ella. Sin embargo, la gente empezó a oír hablar de la “superautopista de la información” que cambiaría sus vidas. En esta época, Tim Berners-Lee, un investigador del CERN, desarrolló una nueva herramienta para compartir información en Internet mediante el hipertexto que denominó World Wide Web. La primera página web se lanzó el 6 de agosto de 1991. La Web pronto hizo posible que los usuarios viajaran fácilmente de un lugar a otro de Internet, compartiendo textos, imágenes y archivos multimedia. Pronto la Web se impuso en la sociedad en general. Cientos de millones de personas se conectaron para navegar por esta nueva frontera digital. Surgieron nuevas industrias enteras (y en algunos casos se derrumbaron) cuando la humanidad adoptó el mayor avance tecnológico desde la Revolución Industrial. La Era de la Información había llegado y el mundo ya no sería el mismo.
Hace unos años, hablaba con un colega, Gary Strong, supongo que hace unos diez años, y hablábamos de la preocupación por los “que tienen” y los “que no tienen”, las personas que tenían ordenadores y las que no los tenían, y de que había un gran abismo, una gran diferencia entre las comunidades. Y Gary Strong dijo: “No te preocupes. Esto va a cambiar dentro de unos años’. Y le pregunté “¿Cómo es eso?” y me dijo “Teléfonos”. Le pregunté: “¿Cómo que teléfonos?”, y me dijo: “Casi todo el mundo tiene un teléfono, y dentro de ocho o diez años, nuestros teléfonos van a tener capacidad de Internet, vas a poder llamar y mirar tu calendario, vas a poder pagar tus facturas, vas a poder usar tu teléfono como pronosticador del tiempo”, y fue una idea que me asombró totalmente”.