Como hablar en publico

Como hablar en publico

Cómo hablar en público sin miedo

El miedo a hablar en público es una forma común de ansiedad. Puede ir desde un ligero nerviosismo hasta un miedo y un pánico paralizantes. Muchas personas con este miedo evitan por completo las situaciones de hablar en público, o las superan con manos temblorosas y voz temblorosa. Pero con preparación y perseverancia, puedes superar tu miedo.
Si no puede superar su miedo sólo con la práctica, considere la posibilidad de buscar ayuda profesional. La terapia cognitivo-conductual es un enfoque basado en habilidades que puede ser un tratamiento exitoso para reducir el miedo a hablar en público.
Otra opción es que su médico le recete un medicamento calmante que deberá tomar antes de hablar en público. Si el médico le receta un medicamento, pruébelo antes de hablar en público para ver cómo le afecta.
El nerviosismo o la ansiedad en determinadas situaciones es normal, y hablar en público no es una excepción. Se conoce como ansiedad de actuación, y otros ejemplos son el miedo escénico, la ansiedad ante los exámenes y el bloqueo del escritor. Pero las personas con ansiedad de actuación grave que incluye una ansiedad importante en otras situaciones sociales pueden padecer un trastorno de ansiedad social (también llamado fobia social). El trastorno de ansiedad social puede requerir terapia cognitivo-conductual, medicamentos o una combinación de ambos.

Cómo hablar en público pdf

¿Serpientes? Bien. ¿Volar? No hay problema. ¿Hablar en público? Qué asco. El mero hecho de pensar en hablar en público, descrito habitualmente como uno de los mayores (y más comunes) miedos, puede hacer que te suden las manos. Pero hay muchas maneras de hacer frente a esta ansiedad y aprender a pronunciar un discurso memorable.
En la primera parte de esta serie, Dominar los fundamentos de la comunicación, compartí estrategias para mejorar la forma de comunicar. En la segunda parte, Cómo comunicarse con mayor eficacia en el lugar de trabajo, examiné cómo aplicar estas técnicas al interactuar con colegas y supervisores en el lugar de trabajo. En la tercera y última parte de esta serie, le proporciono consejos para hablar en público que le ayudarán a reducir su ansiedad, a disipar mitos y a mejorar su rendimiento.
Todas las personas sienten algunas reacciones fisiológicas, como palpitaciones y temblores en las manos. No asocies estas sensaciones con la sensación de que vas a rendir mal o hacer el ridículo. Algunos nervios son buenos. El subidón de adrenalina que te hace sudar también te hace estar más alerta y preparado para dar tu mejor rendimiento.

¿en qué área de la oratoria crees que necesitas mejorar más?

El miedo a hablar en público es una forma común de ansiedad. Puede ir desde un ligero nerviosismo hasta un miedo y un pánico paralizantes. Muchas personas con este miedo evitan por completo las situaciones de hablar en público, o las superan con manos temblorosas y voz temblorosa. Pero con preparación y perseverancia, puedes superar tu miedo.
Si no puede superar su miedo sólo con la práctica, considere la posibilidad de buscar ayuda profesional. La terapia cognitivo-conductual es un enfoque basado en habilidades que puede ser un tratamiento exitoso para reducir el miedo a hablar en público.
Otra opción es que su médico le recete un medicamento calmante que deberá tomar antes de hablar en público. Si el médico le receta un medicamento, pruébelo antes de hablar en público para ver cómo le afecta.
El nerviosismo o la ansiedad en determinadas situaciones es normal, y hablar en público no es una excepción. Se conoce como ansiedad de actuación, y otros ejemplos son el miedo escénico, la ansiedad ante los exámenes y el bloqueo del escritor. Pero las personas con ansiedad de actuación grave que incluye una ansiedad importante en otras situaciones sociales pueden padecer un trastorno de ansiedad social (también llamado fobia social). El trastorno de ansiedad social puede requerir terapia cognitivo-conductual, medicamentos o una combinación de ambos.

El arte de hablar en público

Una de las mejores ideas que he escuchado sobre cómo hablar ante grandes audiencias vino de Marcus Ryu, el director general de Guidewire Software. En la entrevista que le hice en Corner Office, me explicó lo que he llegado a denominar la “Teoría de Einstein sobre la comunicación”.
“Me he dado cuenta de que, por muy inteligentes que sean las personas con las que te comunicas, cuantas más sean, más tonto se vuelve el colectivo”, me dijo Ryu. “Así que puedes tener una sala llena de Einsteins, pero si hay 200 o 300, sigues teniendo que hablarles como si fueran personas normales. A medida que el público se hace más grande, tu mensaje tiene que ser cada vez más sencillo, y la lista de viñetas tiene que ser cada vez más corta”.
Esto no quiere decir que lo simple sea fácil o que signifique simplista. Significa que debes centrarte en la idea central de tu charla y expresarla con un lenguaje claro al principio y al final.
Pregúntese a sí mismo: ¿Cuál es la pregunta central que planteas y respondes? Si estás creando una presentación que vas a utilizar muchas veces, apunta a 30 ó 35 minutos para asegurarte de que tienes algo sustancial, y luego prepárate para hacer una versión más corta si es necesario.