Terrores nocturnos 2 años

Síntomas de los terrores nocturnos

Las pesadillas son sueños aterradores que despiertan a los niños y hacen que tengan miedo de volver a dormir. Las pesadillas pueden producirse sin motivo conocido, pero a veces ocurren cuando el niño ha visto u oído cosas que le molestan. Pueden ser cosas que realmente suceden o que son inventadas. Las pesadillas suelen estar relacionadas con las etapas de desarrollo del niño. Los niños pequeños pueden soñar con la separación de sus padres. Los preescolares pueden soñar con monstruos o con la oscuridad. Los niños en edad escolar pueden soñar con la muerte o con peligros reales.

Edad de los terrores nocturnos

Los terrores nocturnos son un despertar parcial del sueño con comportamientos como gritos, patadas, pánico, andar dormido, dar vueltas o murmurar. Son inofensivos por naturaleza, pero pueden poner al niño en una situación peligrosa. Cada episodio terminará en un sueño profundo.
Aunque el niño tenga los ojos abiertos, puede estar en estado de sueño. Despertar al niño puede asustarle, así que intenta ayudarle a volver al sueño normal calmándole y consolándole. Enciende las luces para que tu hijo esté menos confundido por las sombras. Haga comentarios tranquilizadores. Abraza a tu hijo si parece que eso le ayuda a sentirse mejor. Sacudir o gritar a su hijo puede hacer que se altere más. Proteja a su hijo contra las lesiones. Durante un terror nocturno, un niño puede caerse por las escaleras, chocar contra una pared o romper una ventana. Intente dirigir a su hijo con suavidad de vuelta a la cama.
Intente prevenir los terrores nocturnos. Un terror nocturno puede desencadenarse si su hijo se cansa demasiado. Asegúrese de que su hijo se acueste a una hora regular y lo suficientemente temprano para que duerma lo suficiente. Los niños más pequeños pueden necesitar volver a dormir una siesta diaria.

Causas de los terrores nocturnos

Los terrores nocturnos y el sonambulismo son trastornos del sueño relacionados que suelen desaparecer en la adolescencia. Suelen ocurrir entre una y dos horas después de que el niño se haya dormido. El terror del sueño o el sonambulismo pueden durar de unos minutos a una hora. Los terrores del sueño no son lo mismo que las pesadillas. Las pesadillas son malos sueños que el niño suele recordar claramente al día siguiente.
En el caso de los terrores del sueño, el niño parece estar asustado o ansioso mientras duerme. Durante un terror nocturno, el niño puede abrir los ojos, gemir, gritar o llorar, pero no es consciente de lo que está haciendo. No es fácil despertarlo o consolarlo. Aunque los niños pueden recordar haber tenido una pesadilla, no recuerdan haber tenido terrores nocturnos. Los terrores del sueño ocurren con mayor frecuencia en niños de 1 a 8 años de edad. Suelen desaparecer a los 12 años. Los terrores nocturnos suelen producirse en la primera mitad de la noche (entre 90 minutos y 3 horas después de haberse dormido). También pueden ocurrir a la hora de la siesta. Los terrores nocturnos no son perjudiciales para los niños, pero pueden ser un signo de otros problemas de sueño.

Qué causa los terrores nocturnos en los niños

La mayoría de los padres han consolado a su hijo después de una pesadilla ocasional. Pero si su hijo ha tenido alguna vez lo que se conoce como terror nocturno (o terror del sueño), es probable que su miedo fuera inconsolable, sin importar lo que usted intentara.
Un terror nocturno es una interrupción del sueño que parece similar a una pesadilla, pero es mucho más dramática. Aunque los terrores nocturnos pueden ser alarmantes para los padres que los presencian, no suelen ser motivo de preocupación ni un signo de un problema médico más profundo.
El sueño se desarrolla en varias etapas. Tenemos sueños -incluidas las pesadillas- durante la fase de movimientos oculares rápidos (REM). Los terrores nocturnos se producen durante el sueño profundo no REM. Un terror nocturno no es técnicamente un sueño, sino más bien una reacción repentina de miedo que ocurre durante la transición de una etapa del sueño a otra.
Los terrores nocturnos suelen ocurrir unas dos o tres horas después de que el niño se duerma, cuando el sueño pasa de la fase más profunda del sueño no REM a la fase más ligera del sueño REM. Por lo general, esta transición es suave. Pero a veces, el niño se altera y se asusta, y esa reacción de miedo es un terror nocturno.