Canciones de mozart para bebes

mozart para mi bebé

En algún momento de su vida, la mayoría de los padres, futuros padres, abuelos y otras personas han reflexionado sobre el «efecto Mozart», que sostiene que exponer a los bebés a la música clásica, incluso en el útero, aumenta su coeficiente intelectual y otros aspectos de su desarrollo cognitivo.

Pero, ¿hay algo de cierto en el efecto Mozart? Su principal apoyo científico procede de un estudio realizado en 1993 que demostró que la música clásica mejoraba temporalmente las puntuaciones de los estudiantes universitarios en dos partes de un test de inteligencia general. Estudios posteriores han demostrado que la música clásica mejora el rendimiento de los niños en edad preescolar en tareas de plegado y corte de papel. Pero los niños lo hacían igual de bien después de haber escuchado cuentos o música infantil. Es más, su rendimiento dependía de cuánto les gustara la música o los cuentos, lo que llevó a la teoría contraria de que la «excitación del disfrute» es lo que realmente afecta al rendimiento, no la música clásica en sí.

Pero, ¿afecta Mozart al cerebro? Encabezadas por un artículo del Journal of Comparative Neurology de 1964, escrito por la neurocientífica Marian Diamond, décadas de investigación han demostrado que diferentes tipos de «entornos enriquecidos» pueden mejorar el desarrollo del cerebro. El trabajo de Diamond demostró que cuando las ratas vivían en jaulas ambientalmente enriquecidas -con juguetes y la compañía de otras ratas- sus cerebros mostraban una mayor densidad celular y redes más complejas de conexiones entre neuronas que los cerebros de las ratas que habían vivido solas en jaulas pequeñas y sombrías. Otras investigaciones han demostrado que poner música repetidamente a las ratas bebé puede provocar un crecimiento neuronal similar en su corteza auditiva. Los defensores del efecto Mozart suelen citar esta línea de investigación. Pero no está claro cómo -y si- este tipo de cambios en la forma del cerebro influyen en la inteligencia. Además, hay pocas pruebas de que Mozart tenga un efecto mayor que Raffi, el rock and roll, la ópera china o los pájaros cantores.

música para el desarrollo cerebral del bebé

Escuchar música clásica puede calmar a tu bebé y convertirlo en un fanático de la música clásica más adelante, pero no lo hará más inteligente. Investigadores de la Universidad Estatal de los Apalaches creen haber desmentido el llamado efecto Mozart, un aumento temporal de la inteligencia que se experimenta tras escuchar una sonata para piano escrita por el famoso compositor.

El efecto Mozart fue descrito por primera vez en 1993 por científicos de la Universidad de California en Irvine, y replicado por el mismo grupo en 1995. El estudio (que no analizaba el efecto de Mozart en los bebés) descubrió que los estudiantes universitarios que escuchaban una sonata de Mozart durante unos minutos antes de realizar una prueba que medía las habilidades de relación espacial obtenían mejores resultados que los estudiantes que realizaban la prueba después de escuchar a otro músico o sin música.

El efecto en los estudiantes fue temporal (sólo duró 15 minutos) y siempre ha sido controvertido. No obstante, los medios de comunicación y los políticos se subieron al carro del efecto Mozart, afirmando que escuchar esa música ofrecía numerosos beneficios y podía aliviar problemas de salud física y mental.

mozart para la madre y el bebé

Todo el mundo tiene piezas favoritas con las que disfruta y a las que recurre cuando necesita una ayuda. Al igual que la música «lo hace» por nosotros, también puede hacer lo mismo por nuestros hijos. El Dr. Rob Hicks explica cómo la música clásica desempeña un papel importante en el desarrollo de su hijo.

Dr. Rob Hicks: «La música está por todas partes y nos recompensa de muchas maneras. En un extremo de la escala, la música es energizante; en el otro, puede ayudar a calmar la situación más estresante. La música desempeña un papel importante en todos los aspectos del desarrollo del niño. Ahora está claro que los bebés en el vientre materno responden a la música. Una vez que el bebé ha nacido, la música puede ayudar al proceso de vinculación. A medida que el niño crece, la música forma parte de los juegos y otras actividades y del aprendizaje que éstas pueden proporcionar.

Sabemos que los adultos alimentan el desarrollo de sus hijos y de los niños a los que cuidan respondiendo a sus necesidades, y cuando un niño se divierte y se divierte estará aprendiendo. Para que la música pueda influir en los niños basta con que se toque. Entonces, siéntese y disfrute, y relájese sabiendo que está haciendo lo mejor para sus hijos. «

música clásica para el desarrollo cerebral de los bebés

Las investigaciones indican que Mozart puede mejorar la aptitud general, la inteligencia espacial y la audición de los niños. Estos hallazgos han llevado a una aceptación general del efecto Mozart entre muchos padres.  En general, a los bebés les encanta la música. Responden a la música con emoción incluso antes de aprender a hablar. Como padre, debes hacer todo lo posible para ayudar a mejorar el desarrollo cognitivo de tu bebé y para divertirlo y calmarlo cuando tenga una rabieta.  Aunque la crianza puede ser dura, la música es una herramienta útil para criar niños inteligentes y felices. Muchos padres se preguntan si el efecto Mozart puede mejorar el nivel de CI y otras facetas del desarrollo cerebral de sus hijos. ¿Qué es el efecto Mozart?

Hay muchas formas de ayudar a mejorar el razonamiento espacial y el desarrollo neuronal de tu bebé. Una de las mejores y más eficaces formas de conseguirlo es exponer a tu bebé a Mozart y a otras músicas clásicas. Dejar que tu bebé juegue con instrumentos y apuntarle a clases de música puede contribuir en gran medida a lograr este objetivo.    Puedes utilizar nanas suaves y música suave de Mozart como música de fondo para relajar a tu bebé y ayudarle a dormir. No sólo puede estimular el desarrollo mental, sino también mejorar la calidad del sueño de tu pequeño. Mozart suave relaja el sistema nervioso y favorece un funcionamiento psicológico saludable. Empieza ahora Lo mejor que puedes hacer por tu bebé es iniciarle en las clases de música desde el principio. No es necesario que esperes a que tu hijo esté en la escuela primaria para empezar las clases de música. La mayoría de los niños de entre cuatro y cinco años están preparados para empezar a aprender los fundamentos de la música. La intervención temprana puede ayudar a tu bebé a convertirse en un adulto inteligente, además de mejorar su rendimiento académico y sus habilidades para la vida.    Entonces, ¿a qué esperas? Ponte en contacto con nosotros ahora para inscribir a tu pequeño en nuestras clases de música en otoño. Otros temas musicales que te pueden interesar de nuestro blog:Importancia de la introducción a la música en la etapa temprana: El pequeño MozartTratamiento natural del TDAH – Musicoterapia