Que es la desobediencia civil

Que es la desobediencia civil

Qué es la desobediencia civil ejemplos

La desobediencia civil electrónica (DCE; también conocida como ciberdesobediencia civil o ciberdesobediencia) puede referirse a cualquier tipo de desobediencia civil en la que los participantes utilizan la tecnología de la información para llevar a cabo sus acciones. La desobediencia civil electrónica suele implicar a los ordenadores e Internet y también puede conocerse como hacktivismo. El término “desobediencia civil electrónica” se acuñó en los escritos críticos de Critical Art Ensemble (CAE), un colectivo de artistas y profesionales de los medios tácticos, en su texto seminal de 1996, Electronic Civil Disobedience: And Other Unpopular Ideas.[1][2] La desobediencia civil electrónica pretende continuar con las prácticas de protesta no violenta pero disruptiva de las que fue pionero el poeta estadounidense Henry David Thoreau, que en 1848 publicó Civil Disobedience[1].
Una forma común de ECD es la coordinación de DDoS contra un objetivo específico, también conocida como una sentada virtual. Estas sentadas virtuales pueden ser anunciadas en Internet por grupos hacktivistas como el Electronic Disturbance Theatre y el borderlands Hacklab[3].

Qué es el movimiento de desobediencia civil en la india

El movimiento Yo No Coopero Con La Dictadura, comúnmente llamado Yo No, es una campaña de desobediencia civil contra el gobierno en Cuba[1][2] que utiliza el lema “Yo sí quiero el cambio” y se articula en seis puntos fundamentales: “Yo no repudio, yo no ayudo, yo no me chivo, yo no sigo, yo no coopero y yo no reprimo”[3] Además, como gesto simbólico de no cooperación con el régimen cubano, los miembros de la organización cruzan los brazos sobre el pecho[4].
Las Damas de Blanco son un grupo de esposas, madres y hermanas de disidentes cubanos encarcelados, que se han dedicado a la desobediencia civil pacífica para pedir la liberación de sus familiares, a los que alegan que son presos políticos[6]. Las Damas de Blanco ganaron conjuntamente el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia de la Unión Europea[7].
La Revolución de los Cantos duró más de cuatro años, con diversas protestas y actos de desafío. En 1991, cuando los tanques soviéticos intentaron detener el avance hacia la independencia, el Consejo Supremo de Estonia, junto con el Congreso de Estonia, proclamó la restauración del Estado independiente de Estonia y repudió la legislación soviética. La gente actuó como escudos humanos para proteger las emisoras de radio y televisión de los tanques soviéticos. Gracias a estas acciones, Estonia recuperó su independencia sin ningún derramamiento de sangre[8].

Qué es el movimiento de desobediencia civil

La desobediencia civil es el rechazo activo y declarado de un ciudadano a obedecer ciertas leyes, demandas, órdenes o mandatos de un gobierno, corporación u otra autoridad. Según algunas definiciones,[especificar] la desobediencia civil tiene que ser no violenta para ser llamada “civil”. De ahí que la desobediencia civil se equipare a veces con las protestas pacíficas o la resistencia no violenta[1][2].
El ensayo de Henry David Thoreau Resistencia al gobierno civil, publicado póstumamente con el nombre de Desobediencia civil, popularizó el término en Estados Unidos, aunque el concepto en sí se ha practicado durante más tiempo. Ha inspirado a líderes como Susan B. Anthony, del movimiento por el sufragio femenino en Estados Unidos a finales del siglo XIX, a Saad Zaghloul en la década de 1910, que culminó en la revolución egipcia de 1919 contra la ocupación británica, y a Mahatma Gandhi en la India de la década de 1920 en sus protestas por la independencia de la India contra el Raj británico. Las protestas pacíficas de Martin Luther King Jr. y James Bevel durante el movimiento por los derechos civiles en la década de 1960 en Estados Unidos contenían importantes aspectos de desobediencia civil. Aunque la desobediencia civil se considera una expresión de desprecio a la ley, King consideraba que la desobediencia civil era una muestra y una práctica de reverencia a la ley: “Cualquier hombre que infrinja una ley que su conciencia le diga que es injusta y acepte de buen grado la pena permaneciendo en la cárcel para despertar la conciencia de la comunidad sobre la injusticia de la ley, está expresando en ese momento el más alto respeto por la ley”[3].

Qué es el movimiento de desobediencia civil clase 10

Este no es un problema exclusivo de nuestra época. La historia puede indicarnos la dirección de aquellos que se sintieron exactamente igual. Personas corrientes que, constreñidas por la injusticia, pasaron a la acción para desafiar a quienes detentaban el poder.
Es nuestro derecho, y nuestra obligación moral, protestar por las condiciones políticas, económicas o sociales injustas. Muchos de los derechos que damos por sentados surgieron como resultado de la protesta: los derechos humanos, los derechos de las mujeres, los derechos de los trabajadores.
Los actos de desobediencia civil no tienen por qué ser extremos. Todos podemos ser activistas. Las pequeñas acciones pueden dar lugar a otras más grandes, y pueden servir de inspiración a personas que no están seguras de hacia dónde dirigir sus preocupaciones. Esto, a su vez, puede contribuir a allanar el camino hacia una mayor comprensión y un cambio global.
Estos quince ejemplos de desobediencia civil abarcan casi un siglo. Desde la acción solitaria de una joven de Montgomery hasta las protestas masivas de miles de personas en Escocia y Sudán, todos estos manifestantes permanecen unidos en su demanda de justicia y en su petición de un mundo mejor.