Primeros pobladores de la peninsula iberica

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La España peninsular se refiere a la parte del territorio español situada en la península ibérica,[1] excluyendo así otras partes de España: las Islas Canarias, las Islas Baleares, Ceuta, Melilla, y una serie de islotes y peñascos frente a la costa de Marruecos conocidos colectivamente como plazas de soberanía. En España se la conoce sobre todo como «la Península». Tiene fronteras terrestres con Francia y Andorra al norte, Portugal al oeste y el territorio británico de Gibraltar al sur.
Al ocupar la parte central de España, posee muchos más recursos y mejores comunicaciones interiores y exteriores que otras partes del país. Para compensar este desequilibrio, los residentes españoles fuera de la península reciben una subvención del Estado para el transporte hacia y desde la península[5].

Aníbal

Los íberos también tuvieron contactos con los fenicios, que habían establecido varias colonias en el sur de Andalucía. Su primera colonia en la Península Ibérica se fundó en el año 1100 a.C. y se llamó originalmente Gadir, posteriormente rebautizada por los romanos como Gades (la actual Cádiz).
Como grupo étnico amplio y difuso, los moros estaban formados principalmente por bereberes de Marruecos y Argelia occidental, africanos subsaharianos de Mauritania, el norte de Senegal y Malí occidental, beduinos árabes y élites árabes procedentes en su mayoría de Yemen y Siria.
En enero, el rey Boabdil rindió Granada a las fuerzas españolas, y en 1502 la corona española ordenó la conversión forzosa de todos los musulmanes al cristianismo. En el siglo siguiente se produjeron varias persecuciones, y en 1609 se expulsó de España a los últimos moriscos que aún se adherían al Islam.

Dónde está la península ibérica

Dos estudios, uno sobre los cazadores-recolectores ibéricos de hace 13.000 y 6.000 años y otro sobre las poblaciones ibéricas de los últimos 8.000 años, añaden una nueva resolución a nuestra comprensión de la historia y la prehistoria de la región.
Un equipo internacional de investigadores ha analizado el ADN antiguo de casi 300 individuos de la Península Ibérica, que abarca más de 12.000 años, en dos estudios publicados simultáneamente en Current Biology y Science. El primer estudio analizó a los cazadores-recolectores y a los primeros agricultores que vivían en Iberia hace entre 13.000 y 6.000 años. El segundo analizó a los individuos de la región durante todos los periodos de tiempo de los últimos 8.000 años. Juntos, los dos trabajos aumentan considerablemente nuestros conocimientos sobre la historia de la población de esta región única.
La Península Ibérica ha sido considerada durante mucho tiempo como un caso atípico en la historia de la población de Europa, debido a su clima único y a su posición en el extremo occidental del continente. Durante la última Edad de Hielo, Iberia se mantuvo relativamente cálida, lo que permitió que plantas y animales -y posiblemente personas- que se vieron obligados a retirarse de gran parte del resto de Europa siguieran viviendo allí. Asimismo, durante los últimos 8.000 años, la situación geográfica de Iberia, su terreno accidentado, su posición en la costa mediterránea y su proximidad al norte de África la hicieron única en comparación con otras partes de Europa en sus interacciones con otras regiones. Dos nuevos estudios, publicados simultáneamente en Current Biology y Science, analizan un total de casi 300 individuos que vivieron desde hace unos 13.000 a 400 años para ofrecer una claridad sin precedentes sobre la singular historia poblacional de la Península Ibérica.

Ibéricos

La Península Ibérica /aɪˈbɪəriən/,[a] también conocida como Iberia,[b] es una península situada en el extremo suroeste de Europa, que define el borde más occidental de Eurasia. Está dividida principalmente entre España y Portugal, comprendiendo la mayor parte de su territorio, así como una pequeña zona del sur de Francia, Andorra y Gibraltar. Con una superficie aproximada de 583.254 kilómetros cuadrados,[1] y una población de unos 53 millones de habitantes,[2] es la segunda península europea por superficie, después de la escandinava.
Según Charles Ebel, las fuentes antiguas, tanto en latín como en griego, utilizan Hispania e Hiberia (griego: Iberia) como sinónimos. La confusión de las palabras se debió a una superposición de perspectivas políticas y geográficas. La palabra latina Hiberia, similar a la griega Iberia, se traduce literalmente como «tierra de los hiberianos». Esta palabra derivaba del río Hiberus (ahora llamado Ebro o Ebre). Así pues, Hiber (ibérico) se utilizaba como término para designar a los pueblos que vivían cerca del río Ebro[5][14] La primera mención en la literatura romana la hace el poeta annalista Ennius en el año 200 a.C.[15][16][17] Virgilio se refiere a los Ipacatos Hiberos («iberos inquietos») en sus Geórgicas[18] Los geógrafos romanos y otros prosistas de la época de la República tardía romana llamaron Hispania a toda la península.