Poemas de amor de benedetti

Poemas de amor de benedetti online

El nombre de Mario Benedetti es conocido como el de uno de los escritores, dramaturgos y poetas uruguayos más conocidos de los últimos tiempos, siendo autor tanto de obras literarias como “La Tregua” como de hermosas poesías sobre el amor y otros múltiples temas, incluso algo tan mundano como la vida de la clase media.
Fallecido en 2009, este autor que forma parte de la generación del 45 y que goza de reconocimiento internacional nos ha dejado una gran cantidad de obras que nos pueden hacer reflexionar y mirar su forma de ver y sentir en el mundo. En concreto, en este artículo veremos una breve selección de poemas de Mario Benedetti para ver lo mejor de este autor.
Si alguna vez notas que te miro a los ojos y una vena de amor reconoces en los míos, no alertes tus armas ni pienses que deliro a pesar de la vena o quizás porque existe, puedes contar conmigo.
Uno de los poemas de amor más conocidos y populares del autor, expresa en unos pocos versos que el aprecio por la persona amada es incondicional y que pase lo que pase, la persona amada siempre puede contar con nosotros.

Poema de táctica y estrategia

Los poemas de Mario Benedetti han marcado un hito en la historia literaria del continente americano y más allá de sus fronteras. Este uruguayo fue uno de los escritores más prolíficos y universales de la lengua española, con más de 80 títulos publicados que abarcan todos los géneros y estilos literarios. Sus escritos trascendieron para llegar a sus lectores coronados de sencillez, pero cargados de una emoción única.
Sobre su aportación al mundo literario, Remedios Mataix, doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Alicante, afirmó “La obra de Benedetti desafía cualquier intento de clasificación del autor, y ha enriquecido cada género que practica con la experiencia adquirida en otros”.
Mario Benedetti Nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, Tacuarembó, República Oriental del Uruguay. Poco antes de cumplir 4 años, su familia se trasladó a Montevideo, donde el poeta pasó la mayor parte de su vida. En la capital uruguaya escribió sus primeros poemas y cuentos mientras estudiaba la primaria en el Colegio Alemán.

Mario benedetti poemas

El nombre de Mario Benedetti es conocido como el de uno de los escritores, dramaturgos y poetas uruguayos más conocidos de los últimos tiempos, siendo autor tanto de obras literarias como “La Tregua” como de hermosas poesías sobre el amor y otros múltiples temas, incluso algo tan mundano como la vida de la clase media.
Fallecido en 2009, este autor que forma parte de la generación del 45 y que goza de reconocimiento internacional nos ha dejado una gran cantidad de obras que nos pueden hacer reflexionar y mirar su forma de ver y sentir en el mundo. En concreto, en este artículo veremos una breve selección de poemas de Mario Benedetti para ver lo mejor de este autor.
Si alguna vez notas que te miro a los ojos y una vena de amor reconoces en los míos, no alertes tus armas ni pienses que deliro a pesar de la vena o quizás porque existe, puedes contar conmigo.
Uno de los poemas de amor más conocidos y populares del autor, expresa en pocos versos que el aprecio por la persona amada es incondicional y que pase lo que pase, siempre se puede contar con ella.

Retroalimentación

Érase una vez, todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos se reunieron en algún lugar de la Tierra. Después de que el Aburrimiento bostezara por tercera vez, la Locura, tan loca como siempre, les propuso: ¡juguemos al escondite! La Intriga se quedó intrigada y levantó la ceja, y la Curiosidad preguntó impotente: ¿Escondite? ¿Y cómo funciona esto?
Es un juego, dijo la Locura, en el que me taparé la cara y empezaré a contar de uno a un millón, y cuando termine de contar, el primero de vosotros que vea tendrá que ocupar mi lugar y continuar el juego. La Excitación bailaba entusiasmada apoyada por la Euforia. La Alegría daba saltos desenfrenados y acababa convenciendo a la Duda e incluso a la Apatía, que nunca parecía interesada en hacer nada. Pero no todos querían participar. La Verdad prefería no esconderse… ¿Le serviría de algo? En realidad no, ya que al final, siempre saldría a la luz del día. Y el Orgullo dijo que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no había sido suya)… y la Cobardía prefirió no arriesgarse.