Inicio de la guerra fria

Inicio de la guerra fria

Cómo terminó la guerra fría

Desde la revolución bolchevique de 1917, los dirigentes soviéticos venían afirmando que el comunismo y el capitalismo nunca podrían coexistir pacíficamente. En Yalta y Potsdam se alcanzaron acuerdos sobre el mundo de la posguerra, pero los soviéticos no perdieron tiempo en violarlos. Harry Truman creía que el medio adecuado para responder a un matón internacional era una amenaza creíble de fuerza.  Por ello, Truman se decidió por una estrategia conocida como “contención”, en la que se impediría a los soviéticos -militarmente si fuera necesario- utilizar la fuerza para exportar su ideología al extranjero. De hecho, la contención seguiría siendo la piedra angular de la política exterior estadounidense durante los siguientes cincuenta años.  En esta unidad curricular los alumnos aprenderán cómo empezó la Guerra Fría, desde los acuerdos alcanzados en Yalta y Potsdam en 1945 hasta la formación de la OTAN en 1949.
Aunque la alianza entre Estados Unidos y la Unión Soviética había supuesto la victoria en la Segunda Guerra Mundial, la cooperación en tiempos de guerra supuso pasar por alto muchas diferencias graves entre ambos. Desde la Revolución Bolchevique de 1917, los líderes soviéticos habían afirmado que el comunismo y el capitalismo nunca podrían coexistir pacíficamente. A partir de la década de 1930, Josef Stalin había intentado llegar a algún tipo de entendimiento con Occidente, pero sólo porque consideraba que la Alemania nazi era la mayor amenaza. De hecho, tras llegar a la conclusión de que Occidente no estaba interesado en trabajar con él, llegó a su propio acuerdo con Hitler en 1939. Ese acuerdo, por supuesto, fue rápidamente olvidado tras la invasión alemana de la Unión Soviética dos años después.

Cuándo empezó y cuándo terminó la guerra fría

La Guerra Fría, que duró desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 hasta principios de la década de 1990, fue uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX.    En esencia, la Guerra Fría fue un “enfrentamiento” o competencia entre Estados Unidos y la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial.    Los historiadores han identificado varias causas que condujeron al estallido de la Guerra Fría, entre ellas: las tensiones entre las dos naciones al final de la Segunda Guerra Mundial, el conflicto ideológico entre Estados Unidos y la Unión Soviética, la aparición de las armas nucleares y el miedo al comunismo en Estados Unidos.
La primera causa importante de la Guerra Fría fue el aumento de las tensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética al final de la Segunda Guerra Mundial.    Durante la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética, bajo el liderazgo de Joseph Stalin, se alió con Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos contra la Alemania nazi, Italia y Japón.    En aquel momento, la alianza se basaba en la destrucción de los regímenes fascistas en Europa y el expansionismo japonés en el Pacífico.    Sin embargo, en 1945 los principales combates tanto en el Teatro Europeo como en el Teatro del Pacífico empezaron a llegar a su fin.    Por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial en Europa terminó esencialmente con la muerte de Adolf Hitler el 30 de abril de 1945.    Japón fue derrotado poco después, en agosto de 1945, con el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki.    Durante estas etapas finales de la Segunda Guerra Mundial, la asociación entre la Unión Soviética y las demás naciones aliadas comenzó a desmoronarse.    La mejor prueba de ello fueron las conferencias aliadas de Yalta y Potsdam.

Efectos de la guerra fría

El final de la Segunda Guerra Mundial fue el comienzo de una era definida por el declive de las antiguas grandes potencias y el ascenso de dos superpotencias: la Unión Soviética (URSS) y los Estados Unidos de América (EE.UU.), creando un mundo bipolar. Aliados durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la URSS se convirtieron en competidores en la escena mundial y se enzarzaron en la Guerra Fría, llamada así porque nunca llegó a convertirse en una guerra abierta entre las dos potencias, sino que se centró en el espionaje, la subversión política y las guerras por delegación. Europa occidental y Japón se reconstruyeron gracias al Plan Marshall estadounidense, mientras que Europa oriental cayó en la esfera de influencia soviética y rechazó el plan. Europa se dividió en un bloque occidental dirigido por Estados Unidos y un bloque oriental dirigido por la Unión Soviética.
Como consecuencia de la guerra, los aliados crearon las Naciones Unidas, una nueva organización mundial para la cooperación y la diplomacia internacionales. Los miembros de las Naciones Unidas acordaron prohibir las guerras de agresión para evitar una tercera guerra mundial. Las devastadas grandes potencias de Europa Occidental formaron la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, que más tarde evolucionó hasta convertirse en el Mercado Común Europeo y finalmente en la actual Unión Europea. Este esfuerzo comenzó principalmente como un intento de evitar otra guerra entre Alemania y Francia mediante la cooperación e integración económica y como un mercado común para importantes recursos naturales.

Hechos de la guerra fría

Este artículo trata sobre el estado de tensión política en el siglo XX. Para el término general, véase Guerra fría (término general). Para el estado actual de tensión política, véase Segunda Guerra Fría. Para otros usos, véase Guerra fría (desambiguación).
La Guerra Fría fue un periodo de tensión geopolítica entre Estados Unidos y la Unión Soviética y sus respectivos aliados, el Bloque Occidental y el Bloque Oriental, que comenzó tras la Segunda Guerra Mundial. Los historiadores no se ponen totalmente de acuerdo sobre su punto de partida y de llegada, pero en general se considera que el periodo abarca desde la Doctrina Truman de 1947 (12 de marzo de 1947) hasta la Disolución de la Unión Soviética de 1991 (26 de diciembre de 1991)[1] El término guerra fría se utiliza porque no hubo combates a gran escala directamente entre las dos superpotencias, sino que cada una de ellas apoyó importantes conflictos regionales conocidos como guerras indirectas. El conflicto se basó en la lucha ideológica y geopolítica por la influencia mundial de estas dos superpotencias, tras su alianza temporal y su victoria contra la Alemania nazi en 1945[2] Aparte del desarrollo del arsenal nuclear y el despliegue militar convencional, la lucha por el dominio se expresó a través de medios indirectos como la guerra psicológica, las campañas de propaganda, el espionaje, los embargos de gran alcance, la rivalidad en los eventos deportivos y las competiciones tecnológicas como la Carrera Espacial.