Historia de la evolucion humana

Historia de la evolucion humana

Sahelanth… tchadensis

singularidad del Big Bang, creación de todas las partículas de materia y antimateria homólogas, y de las leyes físicas que rigen sus interacciones; expansión y enfriamiento del espacio → formación del Universo observable, sus galaxias, sistemas solares, estrellas, planetas, lunas, asteroides y cometas
ignición de las estrellas de hidrógeno, que bañan el Universo con la primera luz del amanecer cósmico → primeras galaxias de estrellas que se forman 400 millones de años después del Big Bang; fusión del helio de las estrellas en carbono, que da lugar a la nucleosíntesis estelar de todos los elementos
Extinción masiva y abrupta de los dinosaurios no avianos, junto con las tres cuartas partes de todas las especies, tras el impacto de un asteroide de 9 km de ancho en Chicxulub, México (transición Cretácico-Paleógeno) → rápida diversificación de las plantas con flores y los mamíferos
primeros carros con ruedas (Alemania, Eslovenia, Oriente Próximo) → avance en el transporte y la locomoción: ventaja mecánica igual a la relación entre los radios de las ruedas y los ejes, moderada por la fricción; rueda y eje a nanoescala para CE 2007
primeros pesos estándar para las balanzas y la longitud del cúbito (Mesopotamia y Egipto): marcos de referencia objetivos para valorar las mercancías → integración de los mercados en toda Eurasia occidental en 2 milenios

Australopit… afarensis

Este es un momento emocionante para examinar la evolución humana. Intrigantes descubrimientos fósiles y arqueológicos, combinados con técnicas innovadoras e investigaciones sobre el ADN, están transformando la comprensión de los científicos sobre nuestro antiguo pasado.
Los científicos del museo están a la vanguardia de la investigación sobre la migración, las características y las capacidades de estos primeros parientes humanos, y el origen y el desarrollo cultural de nuestra especie, el Homo sapiens.
Siga la evolución de los humanos desde que nuestro linaje se separó del de los chimpancés, explore lo que tenemos en común con nuestros antiguos parientes y descubra las investigaciones que están ayudando a responder a preguntas sobre nuestro pasado y nuestro futuro.

Gráfico de la línea de tiempo de la evolución humana

Nicholas R. Longrich no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.
¿Cuándo apareció algo como nosotros en el planeta? Resulta que hay muy poco acuerdo sobre esta cuestión. Los fósiles y el ADN sugieren que las personas que se parecen a nosotros, los Homo sapiens anatómicamente modernos, evolucionaron hace unos 300.000 años. Sorprendentemente, la arqueología -herramientas, artefactos, arte rupestre- sugiere que la tecnología y las culturas complejas, la “modernidad conductual”, evolucionaron más recientemente: hace 50.000-65.000 años.
Algunos científicos interpretan que esto sugiere que los primeros Homo sapiens no eran del todo modernos. Sin embargo, los distintos datos rastrean cosas diferentes. Los cráneos y los genes nos hablan del cerebro, los artefactos de la cultura. Nuestros cerebros probablemente se hicieron modernos antes que nuestras culturas.
Durante los 200.000-300.000 años posteriores a la aparición del Homo sapiens, las herramientas y los artefactos siguieron siendo sorprendentemente sencillos, poco mejores que la tecnología neandertal, y más simples que los de los cazadores-recolectores modernos, como ciertos indígenas americanos. A partir de hace entre 65.000 y 50.000 años, empezó a aparecer tecnología más avanzada: armas de proyectil complejas como arcos y lanzadores de lanzas, anzuelos, cerámica, agujas de coser.

Australopit… africanus

En 1859, 14 años después de la fundación de esta revista, Charles Darwin publicó el libro científico más importante jamás escrito. El origen de las especies revolucionó la comprensión del mundo natural por parte de la sociedad. Desafiando el dogma victoriano, Darwin argumentó que las especies no eran inmutables, cada una creada especialmente por Dios. Más bien, la vida en la Tierra, en toda su deslumbrante variedad, había evolucionado a través de la descendencia de un ancestro común con modificaciones por medio de la selección natural. Pero a pesar de todas las brillantes reflexiones de Darwin sobre los orígenes de las hormigas y los armadillos, los murciélagos y los percebes, hay una especie que queda notablemente olvidada en el gran libro: la suya propia. Del Homo sapiens, Darwin sólo hace una mención de pasada en la antepenúltima página del tomo, señalando tímidamente que “se arrojará luz sobre el origen del hombre y su historia”. Eso es todo. Eso es todo lo que escribió sobre la aparición de la especie más importante del planeta.
No fue porque Darwin pensara que los humanos estaban de alguna manera exentos de la evolución. Doce años más tarde publicó un libro dedicado a ese mismo tema, La descendencia del hombre. En él explicaba que hablar de los humanos en su anterior tratado sólo habría servido para prejuzgar aún más a los lectores contra su idea radical. Sin embargo, incluso en esta obra posterior, no tenía mucho que decir sobre los orígenes humanos en sí, sino que se centraba en argumentar, a partir de la anatomía, la embriología y el comportamiento comparativos, que, como todas las especies, los humanos habían evolucionado. El problema era que en aquella época apenas había registros fósiles de humanos que aportaran pruebas de etapas anteriores de la existencia humana. Por aquel entonces, “lo único que se sabía era lo que se podía razonar”, dice el paleoantropólogo Bernard Wood, de la Universidad George Washington.